El día que conocimos la bestia


Una aventura de cumpleaños en Toro Verde, Orocovis

No sé en qué momento pensé que celebrar el cumpleaños de Eliezer en Toro Verde iba a ser una experiencia “relajada”. Tal vez imaginaba un zipline o dos, un paisaje bonito, algo de adrenalina controlada… pero jamás, JAMÁS imaginé que nos tocarían todas las atracciones.

Sí, todas.

Fuimos con la intención de celebrar, reírnos un rato y probar La Bestia, ese zipline que dicen que es uno de los más largos y rápidos del mundo. Spoiler: es real y da miedo. Pero también es de esas cosas que te hacen gritar, reír, llorar un poco por dentro y luego querer repetir.

Desde el momento en que llegamos, la emoción era contagiosa. Nos pusimos los arneses, nos dieron las instrucciones y ya no había vuelta atrás. Comenzamos por los ziplines más cortos, calentando motores. Cada vez que terminábamos uno, alguien decía “vamos a la próxima”… y ahí fue que nos dimos cuenta: nos apuntaron en el combo completo.

Montamos La Bestia, volamos como si fuéramos superhéroes puertorriqueños, gritamos como si no hubiera un mañana, y terminamos con esa sensación de “no puedo creer que lo hicimos”. Fue el cumpleaños perfecto para alguien que ama la aventura (y para los que lo acompañamos, aunque no lo sabíamos todavía).

Toro Verde no solo tiene atracciones impresionantes, también tiene vistas que te dejan sin aire. Literal y figurativamente. Orocovis nos regaló un día inolvidable, lleno de emoción, adrenalina y mucho amor por esta islita mágica.

Si estás buscando un plan diferente, atrevido y que te saque de la rutina, ya sabes dónde ir.
Solo prepárate mentalmente por si te tocan… todas.


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