Hoy cumplirías 91, abuela


Es el primer cumpleaños que no te celebro, al menos no como antes.

Pero te imagino…

Te imagino celebrando.

Cantando con fuerza: “¡Nosotros queremos bizcocho, y mantecado también!”

Peleando porque según tú, sin bizcocho, no hay cumpleaños.

Te imagino tranquila, porque ya la diabetes y el fallo cardíaco no tienen poder sobre ti.

Imagino que te aburres un poco sin tener a Divina para regañar.

Que ya te encontraste con abuelo Andrés, el amor de tu vida.

Y que, como siempre, lo que más te preocupaba era que tus hijos y nietos estuvieran con salud.

Imagino que estás pasando lista, revisando cómo se están portando tus hermanos y sobrinos.

Y que aún me preguntas, aunque desde el cielo, si Rayito tomó agua y comió como humano y no como perro.

Imagino que ya conociste a Roberto Clemente y juntos celebraron una fiesta su clase graduanda de elemental.

Imagino que encontraste a tus padres.

Y que tus hermanos en el cielo están felices de tenerte cerca otra vez.

Imagino, porque imaginarte me consuela.

Te pienso porque te extraño tanto que escribir es mi refugio.

Nadie te prepara para el duelo cuando eres cuidador.

Verte partir fue un privilegio… pero también un desafío.

A veces me río al recordar tus anécdotas y refranes, otras veces el recuerdo llega como ráfaga.

Mientras tanto, me siento en tu silla en el patio, miro el lago, toco tus plantas, las cuido como tú lo harías, o al menos lo intento (ya ahogué las suculentas), y juego con los perros.

La paz de Dios va teniendo espacio cada día.

Voy aprendiendo a vivir sin ti como vecina,

y poco a poco, el silencio se vuelve memoria.

Abuela, te extraño todos los días.

No hay uno solo en el que no te mencione.

Tu legado de amor y servicio lo llevo como herencia.

Feliz cumpleaños, abuela.

Hoy te celebro en mi corazón.

Último cumpleaños el 3 de junio de 2024 cuando cumplió 90 años


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