por Raquel López
Hace exactamente doce meses a esta misma hora estaba en una habitación muy fría acostada en una camilla. En el lado izquierdo con sonidos de estruendo estaba Eliezer descansando y en el lado derecho una nueva integrante, Racheli.
No podía dormir, la miraba, lo miraba (a Eliezer), ella no lloraba, ni se movía… Como toda una súper novata desperté a Eliezer porque en todo lo que había leido la bebé no podía estar cuatro horas corridas sin comer. La cargamos y… nada… Le quitamos la ropita para ver si con el frío y… nada… le pasé un paño húmedo a ver si… nada… en eso llega la enfermera me mira y dice… «mamá, todo bien?», le conté «mi crisis». Sonrió y me dijo, «déjala descansar, ella cuando quiera pedirá comida». Obvio que seguí sus instrucciones y casi 24 horas más tarde fue que pidió comida con mucha pero mucha hambre. Nunca olvidaré que a las 3am la llamé para que me ayudara a dormirla y con su mirada de «Dito ma!» la cojió y me la pudo en mis brazos y me dijo «tranquila, en esto es necesario ser muy paciente». Ahí entonces conocí su lloro y ella conoció a mamá.
Doce meses después celebro esa noche que dormimos con ella en aquella habitación por primera vez, celebro que he podido ser mamá lactante, que estoy casada con un papá maravilloso y por supuesto, agradecer a Dios por darme las fuerzas y regalarnos esta hermosa experiencia. No me arrepiento!
Hoy, luego de haber regresado del cumpleaños de mi niña les muestro un video que guardaremos en la Cápsula del Tiempo que el día de su quinceañero tendrá en DVD.
Una respuesta a “Un año que se fue FLASH!”
Que hermoso video. Muchas felicitaciones.